MOISES, (“derecho en renglones torcidos…”)

Moisés
Llegó asustado un día de febrero, encogido en un coche de policía, con sus ojos bien abiertos queriendo encontrar algún rostro familiar; apenas tenía dos años y venía empapado de agua por una tormenta tropical. Miedo y tristeza manaban de sus expresiones. El llanto desolado y sin consuelo fue su saludo al entrar al Hogar.
Sucio, churretoso, con un torpe caminar. Tuvimos que cogerlo en brazos para llevarlo a casa.
Mientras le consolaban, salimos a conversar con el cabo de policía para saber si había alguna pista sobre su origen.
El cabo, hombre de mil batallas, estaba indignado mientras nos relataba cómo fueron llamados para recogerlo en una esquina céntrica de la ciudad. Un señor observó como un niño solito, se arrastraba queriendo subirse a un autobús, mientras del cielo caía un diluvio de agua que empapaba su frágil y delgado cuerpo. El niño no podía hablar, pues era “enfermito”,(paralítico cerebral), y tenía afectados sus oídos y habla. Nadie en la calle vio nada, nadie percibió como era abandonado a pesar del gran número de vendedores ambulantes y de personas comprando.
Cuando regresamos a casa lo lavamos y sufrimos al ver esos pies con los dedos pegados con sangre y pus seca. Fue una noche interminable, lloró y lloró sin consuelo hasta que agotado se durmió en nuestros brazos.
Se adaptó muy bien, como verdadero sobreviviente, feliz ante un plato de comida que devoraba con ansiedad. Los niños del área de guardería que lo acogieron e integraron sin marginarle por sus carencias.
Por fin la orden judicial y las publicaciones, radio, prensa y televisión nos ayudaron intentando localizar a sus familiares, pero los días pasaron y nadie llegó. Tras un mes de gestiones pedimos al juzgado un nombre provisional, como dice la ley, para dirigirnos al niño y le indicamos que ya le llamábamos con el nombre de Moisés. La juez nos interrogó: ¿Y porqué Moisés?, a lo que contestamos: “fue salvado de las aguas”. La juez sonrió, nos miró y le designó como Moisés García, entre risas nos dijo: “este niño ha de ser para ustedes”.
Pasaron tres años y a pesar de estar apto para ser adoptado, las familias lo rechazaban por ¿ser “distinto”?, los niños en el Hogar de Belén iban y venían, pero Moisés seguía creciendo con nosotros. A falta de un año para el cambio de nuestra misión, comenzamos a plantearnos como familia el futuro de Moisés, pues no queríamos que creciera en un centro, sino en una familia. Una de nuestras educadoras, la señora Carmen, a pesar de tener ya cinco hijos y de vivir del jornal, se mostró dispuesta a abrir su hogar a Moisés. Como siempre quién menos tiene más da, quién es más pobre más acoge y nos da lecciones de la riqueza del corazón. Por desgracia la pobreza de su casita de caña y sus bajos ingresos impidió que este enlace se diera.
Un día al bendecir la mesa, pedimos como tantas veces por él, porque llegara una familia que lo adoptara. Fue entonces cuando Paco, nuestro hijo, con toda espontaneidad nos planteó: “¿y porqué no lo adoptamos nosotros?”
Ya hace un año que es parte de nuestra familia. Nuestros miedos fueron vencidos por nuestras ganas de amar, de acoger, de dar vida. Su presencia está condicionando toda nuestra existencia al punto de trasladar nuestra misión y anclarnos en Jaén por varios años.
Este último parto nos está suponiendo una renuncia temporal y dolorosa a nuestra tarea evangelizadora en tierras ecuatorianas, y un cambio profundo de realidad misionera, pero en nuestra oración sabemos que Diosito también nos está hablando a través de su vida, de sus necesidades, de su presencia.
Moisés, sin querer queriendo, hace que Carla y Paco sean más generosos, que siempre piensen en alguien más, que sean sensibles a otras realidades, a otros ritmos; él nos acerca a nuestros padres, familiares y comunidad de origen y nos invita a servir aquí y ahora, a compartir nuestras experiencias de iglesia viva encarnada en el dolor y sufrimiento de los más necesitados, y nos regala la posibilidad de servir a un Dios encarnado, limitado y frágil que necesita de ustedes y de nosotros.

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13 respuestas a MOISES, (“derecho en renglones torcidos…”)

  1. Lourdes dijo:

    De nuevo gracias por este post lleno de generosidad, que nos da una gran lección a todos.
    Un beso fuerte para toda la familia.

  2. Katherine dijo:

    Definitivamente el corazón nunca se equivoca, mil gracias porque estas son las razones para seguir trabajando persiguiendo una gran utopia, y en busca de esas grandes familias como la de Ustedes para esos grandes niñ@s como Moises…
    UN ABRAZOT COSMICO ENORME A LA DISTANCIA PARA TODOS……

    kATHEE…

  3. Paqui Romero dijo:

    Enhora buena Queridos Ana y Antonio,!! por este nuevo hijo que, como decis os ha traido de vuelta a Jaén. Aqui tambien hay una realidad muy dura, para cada vez más seres humanos. Deciros que yo tambien (junto con otro amigo) hemos acojido a dos personas, varones, con realidades muy dramáticas. Realidades que te hacen más patente aún la necisidad de vivir ese Amor, que sólo Cristo Es y nos regala con abundancia.
    Un Beso para todos, especialmente para Moisés.

  4. Marta Muñoz Abellán dijo:

    ¡Guapos, muchas gracias por compartirlo con nosotros!
    Es increíble, la inocencia de los niños y la facilidad de responder ante un problema.
    Un abrazote para todos.

    Marta Muñoz.

  5. Ana dijo:

    Pondremos este enlace en nuestro blog parroquial para darle mayor difusión. Muchas gracias por mantenernos despiertos.

  6. Marthy dijo:

    Dios les bendiga siempre y gracias por ese inmenso corazón que tienen, el mismo que cada día siembra en los corazones de los demás semilla fértiles del inmenso amor de Dios. Los queremos mucho.

    Marthy y Lucy tu hija

  7. Sandra dijo:

    Mil gracias por compartir las enseñanzas que aún Dios nos entrega por medio de sus enviados. Como no creer en Dios y agradecerle por permitirnos conocerlos a ustedes.

  8. Sole dijo:

    Gracias por ser un ejemplo extraorfinario de Amor de Dios. Sois el Evangelio de nuestro tiempo. Gracias. Tengo ganas de conoceros personalmente. Un beso a toda la familia. Sole

  9. Satur dijo:

    Hola desde Ecuador, no sabía que estaban en Jaen. Yo he estado por allá esta verano. Me hubiera gustado verles. Lo importante es lo que hacen y no donde lo hacen. Gracias por sus vidas

  10. Chete dijo:

    Os agradecemos vuestros esfuerzos y la inmensa suerte que mantenemos en tener referentes como vosotros. Vuestra fuerza es la nuestra. Lola, los niños y yo os transmitimos nuestra más sincero apoyo.

  11. Mª Carmen dijo:

    Sin duda que Moisés es una bendición para todos. Y vuestra generosidad nos interroga a todos. Un beso muy fuerte para Moisés, Paquito y Carla

  12. Juan dijo:

    Maravilloso gesto de humanidad y amor, con gente como vosotros el mundo sería distinto.
    Ánimo y un abrazo de un jienense afincado en Soria.

  13. Nicolas dijo:

    Enhorabuena a todos los hemos leido esto, porque ante nuestros ojos tenemos heroes, tan faltos en estos tiempos, gente valiente que lucha por lo que les dicta el corazón. Desde Almeria, un amigo.

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